La Mujer en Dulce - Mexicano
La mujer en dulce es como sí misma. Carismática, aguerrida, frágil y blanda, tan variada y colorida como las alegrías sobre las tarimas. De corazón tan frágil como el mazapán. Y con un alma tan dura como el dulce de leche que se ha secado; suave y tierna como el alfajor. Hay que besarles y chuparles hasta el alma, así como se limpia el recipiente del Duvalín, que, por cierto, no cambiamos por nada. Las encontramos dulces, picantes, agrias, duras o blandas. Y algunas hasta parecen paletas. Pero todas son bellas. Todas son dulces. Todas son deseadas. Y así como el chimuelo sueña con la palanqueta, así como el niño goza al romper el caramelo macizo. Todas, como el Miguelito, aderezan la vida y le dan ese candor que tanto nos gusta. Algunas, incomprendidas como el limón con coco. Otras celebradas como el chocolate. Y así como la gloria, una, nunca está de más Y te aseguro, siempre babearás cuando la veas, sólo para ti.