Tres enamorados
Hubo un tiempo en que la palabra amar significaba mucho más que simplemente reconocer un sentimiento, amar era mucho más que sentirse profundamente enamorados o sucumbir a los placeres platónicos que algún filosofo descifró en tiempos donde amar significaba silencio y fe ciega en las decisiones del otro. En aquellos días amar significaba seguir los cánones sociales, respetar los acuerdos paternales destinados a incrementar el poder político, económico o la imposición social que el estatus quo dictara. Otrora, amar implicaba seguir silenciosamente los caprichos y peticiones del más poderoso, amar, significaba dejar de sentir, abandonar el sentimiento natural y existir haciendo lo que tocara hacer. Ayer, amar significaba aceptar un sentimiento incluso antes de nacer, y alimentarlo sin ganas para que llegado el momento, el cariño, el afecto, el deseo; el amor puro, se entregara a quien apenas se conociera. Significaba hacer una entrega total hacia quien apenas era un conocido. Luego, las ...