La Mujer en Dulce - Mexicano
La mujer en dulce es como sí misma.
Carismática, aguerrida, frágil y blanda,
tan variada y colorida como las alegrías sobre las tarimas.
De corazón tan frágil como el mazapán.
Y con un alma tan dura como el dulce de leche que se ha secado;
suave y tierna como el alfajor.
Hay que besarles y chuparles hasta el alma,
así como se limpia el recipiente del Duvalín,
que, por cierto, no cambiamos por nada.
Las encontramos dulces, picantes,
agrias, duras o blandas.
Y algunas hasta parecen paletas.
Pero todas son bellas.
Todas son dulces.
Todas son deseadas.
Y así como el chimuelo sueña con la palanqueta,
así como el niño goza al romper el caramelo macizo.
Todas, como el Miguelito,
aderezan la vida y le dan ese candor que tanto nos gusta.
Algunas, incomprendidas como el limón con coco.
Otras celebradas como el chocolate.
Y así como la gloria, una, nunca está de más
Y te aseguro, siempre babearás cuando la veas,
sólo para ti.
