Cuando vuelvan
¿Cuándo volverán los que se han ido?
¿Dónde encontraremos a los que han escapado?
A ¿dónde habrán ido aquellos que un día, simplemente dejamos de ver?
…si volteas al cielo y ves un avión, ahí van ellos, y te observan desde las alturas.
Me dijeron cuando era pequeño.
…y si un día, cualquiera, me extrañas búscame en el susurro del viento.
...y cuando sientas que necesitas encontrarme, alza tu mirada al horizonte, allende la luz del sol se oculta, o nace. Y te esperare, y te observare, y cuidaré de tu caminar. Hasta que llegues a mi…
Pero, lo he intentado casi todo, y no te he encontrado; ¿dónde estás?, ¿en qué avión vuelas?, ¿en qué nube descansas? Quiero escucharte, que el viento traiga hacia mis oídos el recuerdo de tus palabras, el tono de tu voz, la forma en que reías.
Quiero, que el reflejo del sol sobre las aguas en el horizonte te traigan para deambular entre mis pensamientos, el recuerdo del brillo en tus ojos, cuando lleno de orgullo se te acumulaban las aguas que amenazaban con suicidarse desde tus parpados.
Quiero encontrar en la sonrisa de la luna, un eco de tu alegría; cansado estoy de esperarte aparecer cada noche, aunque sea como una sombra en la oscuridad, con el calor de tu abrazo, y sin embargo solo el frio de tu ausencia me acompaña mientras la luz de la farola se cuela por la ventana.
El tiempo no ha sido buen consejero.
Me dijeron que dejara todo en sus manos, que con su sabiduría en algún momento me traería paz, que aprendería a ver el camino en ausencia de tu luz, pero, el tiempo pasa, los días se me acaban y sigo esperando ver a lo lejos el reflejo de la vela que dejaste encendida, esperando encontrarte, reencontrarte.
He perdido mil noches esperando que las lágrimas me ahoguen tu recuerdo, que inunden los vestigios de tu existencia, pero, en suelos áridos las gotas de lluvia no forman charcas y las aguas solo corren sin camino fijo. Y llorarte, es la lluvia que mi suelo necesita para intentar reverdecer y honrar tu memoria para forjar un nuevo sendero.
¿Dónde estás?
¿En qué vuelo vas?
¿En que nube haz hecho tu morada?
¿En que árbol te escondes cuando el viento te arrastra a mi presencia?
¿Dónde puedo encontrarte?, si algún día sucede.
¿Dónde me encontrarás cuando sea mi turno de escapar?
¿Vendrás por mí? o tendré que viajar solo, y buscarte, y anhelarte.
Sabes, extraño tu aroma, ese mismo que en otras personas he percibido, y que con la ilusión del mundo me apresuro a voltear y encontrarte, pero no es más que una persona comun en un mundo donde ya no estas.
Te he escuchado en la lejanía de mis pensamientos, con una mente traicionera que mimetiza tu voz para torturarme.
He imaginado sentirte mientras dormito, y en el ardor de una noche abrileña delirar tu calor, no deja más que el escalofrío de tu ausencia.
Y, sin embargo, sigo volteando al cielo, sigo buscándote en el horizonte, intento por las noches ahogar las lágrimas que riegan el campo de tu memoria, esperando algún día reverdezcan y vuelvan ellos a florecer.
Y mientras, te espero, intentando no perderme en el camino que me lleve hacia ti.