Mi Caja Blanca
Pum…
Por años,
había estado esperando saber de ti.
Y un día te soñé.
Eras una pequeña preciosa.
Pum…
Un día supe de ti.
Te sentí.
Te empecé a querer.
Pum…
Los días, me mostraron como crecías dentro de mí.
Vi, como la nada que un día fuiste.
Comenzó a ser mi todo.
Pum…
Crecías.
Y contigo, yo también.
Pum…
Te amé y me demostraste que estabas ahí.
Reclamé tus muestras de afecto.
Dolía cuando me decías “aquí estoy”.
Y el corazón me renacía con el dolor.
Pum…
Un día nos separamos.
Y por fin te conocí.
Se me rompió el alma.
Seguiríamos juntas pero separadas.
Pum…
Mi ardiente corazón se llenó de luz.
Tu llanto hacía que mi pecho ardiera.
Pum…
Quise alimentarte.
Que supieras que seguía ahí.
Para ti.
Y tú para mi.
Pum…
Te vi a través del cristal.
Pum…
Mi corazón se marchitó.
Pero fui feliz.
Después de tanta espera.
Te conocí.
Pum…
Hoy el llanto se me apagó.
Hoy no sufres más.
Hoy mi corazón esta seco y desquebrajado.
Hoy eres mi pequeña caja blanca.
Pum…
Y mañana.
Sólo serás.
Mi más grade y precioso recuerdo.
-Amalia
